Estoy seguro que el gran matemático, filósofo y escritor francés Blaise Pascal, no estaba pensando en la marca personal, cuando dijo “¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo, si pierde su alma?”, y sin embargo, no podía estar más acertado y encaminado a definir, lo que es uno de los principios que sustentan las marcas personales, que resisten el paso del tiempo de forma saludable.

Una de las preguntas que muchas veces, aquí, en ponencias y en formaciones que he impartido, he formulado es:

Una marca personal ¿debe ser creada o debe ser desarrollada?

No sé si se percibe con claridad, la sutil (o no tan sutil) diferencia. Cuando creas algo, está implicando que no había nada así antes, que es algo nuevo, que en parte o en su totalidad, es una invención. Mientras que cuando desarrollas algo, estás tomando lo que ya existe y trabajas desde ahí, para hacerlo crecer, hasta que llega a la máxima expresión de lo que es. Por lo que la pregunta que se plantea ya de forma más clara es:

Una marca personal, ¿debemos inventarla y crearla de la nada, o es algo que ya llevamos, que debemos hacer crecer, hasta su máxima expresión?

En mi opinión, está claro, debemos desarrollarla. Cuando creas una marca personal, estás asignando valores y atributos a alguien, que en verdad no posee en su totalidad, por lo que esta persona ha de representar un papel, cuando está en público, y además de falso, esto es agotador, y cualquier despiste saca a la luz, la realidad de la persona. Por supuesto que esto, puede llegar a ser muy rentable, no lo pongo en duda, de hecho en muchas ocasiones y en distintas industrias (la televisiva es un buen ejemplo), ésta es una labor muy habitual, es lo que yo llamo “la creación de productos humanos”, es decir, se estudia a la audiencia, se determina qué tipo de marca / personalidad pueden querer comprar con más facilidad, y se define y crea a un “personaje” que cual marioneta baile de los hilos, esa es la definición de producto humano, que se ha elaborado en una mesa de una sala de reuniones. Ahora bien, ¿es fácil de mantener viva esa marca en el tiempo? ¿qué ha de hacer el “personaje”, para poder resistir el paso del tiempo? Son preguntas aún sin responder, y además de muy compleja respuesta.

Tu marca personal - Fernando Alvarez - Los angeles y demonios que tiene tu_marca personal la hacen mas real mas humana y cercanaPor otro lado si lo que hacemos, es trabajar en la definición de quién es realmente una persona, cuáles son sus valores y principios intrínsecos, y desde ahí, ver cuál es la mejor forma de darlos a conocer, de mostrarlos al mundo, estaremos desarrollando una marca personal, que realmente es, no solo original (aun siendo todos muy parecidos unos a otros, no hay dos iguales), sino que su imagen proyectada, es absolutamente verídica. Por lo que la evolución de esta marca, con el paso del tiempo, su posicionamiento, etc. será natural, según vaya evolucionando la persona, así evolucionará la percepción que otras personas tienen. Por supuesto que este papel, a la persona que tiene esta marca personal, le cuesta mucho menos “interpretarlo”, ya que es ella misma, por lo que no tiene que hacer nada especial, sencillamente ser ella misma.

Hasta aquí parece claro, pero hay más. ¿Qué sucede cuando alguien interpreta un papel durante demasiado tiempo? que termina por creérselo y convertirse en parte o en su totalidad, en aquello que hace. Al final hacemos lo que pensamos, y nos terminamos convirtiendo, en eso que hacemos. Por lo que si es así, más vale que eso que se ha creado, no solo sea un producto que venda mucho dentro de una industria, sino que además, sea algo que merezca la pena representar y vivir, si no fuera así, ¿se estaría perdiendo el alma, a cambio de ganarse al mundo?

Y por supuesto, no olvidemos, que salvo que aparezcas en medios de comunicación masivos y tengas una enorme exposición al gran público, y además les vendas muchos productos, gracias a lo que ese “personaje” representa, no se gana tanto dinero. En general, este modelo creado, solo es rentable para ciertas industrias y en ciertos casos, para el resto de los mortales es un sinsentido tremendo, pero aun siendo así, muchas personas intentan imitar a otros personajes, en lugar de ser ellos mismos y desarrollar su auténtica y única marca.

Por otro lado, es lógico que una marca personal desarrollada, no tenga el impactante encanto y glamour de una creada. Una desarrollada es algo real, que tiene sus propios ángeles y también sus demonios, lo que la hace real y creíble precisamente. Mientras que una creada, es una imagen edulcorada, que intenta sólo mostrar ángeles, en forma de virtudes y belleza, pero precisamente esto mismo, hay que trabajarlo con mucho cuidado, ya que, si no tuviera ningún lado oscuro, podría perder su credibilidad, sazonarla con unos pocos demonios, es preciso también.

¿Qué opinas de las marcas personales, creadas y edulcoradas? ¿Cómo crees que están modelando nuestra sociedad? ¿Qué valor otorgas a una marca personal real, desarrollada desde el interior de la persona? Me encantaría que compartieras tus reflexiones más abajo, en los comentarios, juntos podemos aprender mucho más. Y si te ha aportado y hecho reflexionar este contenido, te invito a que lo compartas en tus redes sociales y a aquellas personas que creas que les pueda aportar valor, juntos podemos lograr que haya más marcas personales reales, en lugar de las edulcoradas, así haremos este mundo un lugar más real también.