Cuando hablamos en público, hay algo que habitualmente se olvida, y es clave no hacerlo, y es que la congruencia se transmite, y la ausencia de ésta, puede echar por la borda todo un discurso genialmente elaborado. El político William Jennigs Bryan, lo resumió en las siguientes palabras: “Orador es aquel que dice lo que piensa y siente lo que dice”.

No debemos olvidar, que contar una mentira y que ésta sea creíble por una audiencia, precisa de la sincronización, no solamente de nuestra capacidad de comunicación verbal, sino que también es preciso, que la aún más importante comunicación no verbal, esté sincronizada, para que todo lo que digamos, vaya apoyado por nuestros gestos, nuestra expresión facial, etc. Y sinceramente, esto es realmente difícil, incluso a los profesionales de la actuación, se les pilla en mentiras, como cuando Brad Pitt, habló ante la prensa de Angelina Jolie, por poner un ejemplo.

Es mucho más fácil y mucho menos agotador, decir lo que uno piensa, decir la verdad, y sentir de verdad lo que uno está diciendo ante el público. De este modo, el cuerpo se sumará a nuestro mensaje, lo reforzará y lo enfatizará. Logrando que impactemos de un modo único. Porque además, esto nos hará sentir bien, ya que sentirse congruente con lo que uno dice, piensa y siente, es una de las formas más directas y fáciles para sentirse fantásticamente, y este sentir, también se traslada a la audiencia.

Cómo disparar el impacto de tu oratoria, aumentando tu congruencia - Fernando Alvarez - Que dices como lo dices que sientes que_haces sentir y tu disfrute compartido con tu audiencia son los_pilares de una buena conferenciaPor lo tanto, cuando vayas a preparar una conferencia, ten en cuenta lo siguiente:

  1. Lo que vas a decir, y cómo vas a decirlo ¿es lo que realmente piensas y cómo lo piensas?
  2. Antes de salir al escenario, recuerda sentir tu mensaje. No es algo que tenga que suceder una vez en la palestra, sino que es algo que ya llevarás entre bambalinas, antes de ponerte delante de tu público.
  3. Cuándo ensayes, piensa cuáles son los gestos que enfatizarían tu mensaje, destacarían tus sentimientos, acerca de lo que estás expresando. No olvidemos que una puesta en escena, no es sino una interpretación, pero esto no tiene que restarle sinceridad, sino sumársela.
  4. Y por último, para impactar como nunca, involucra a tu audiencia en tu mensaje, en el sentir de tu comunicación. Recuerda que ellos son los verdaderos protagonistas, ni lo eres tú, ni lo es lo que estás contando, son ellos. Hazles disfrutar.

Si combinas adecuadamente estos cuatro ingredientes, estarás sazonando tu ponencia, de una forma que no se olvidará fácilmente.

Porque hablar en público, no es simplemente hablar, es mucho más, es un arte que se ha de entrenar, perfeccionar y sobre todo, disfrutar.

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