Claro y conciso fue Honoré de Balzac, uno de los padres del realismo literario, cuando dijo: A veces hablamos mucho y decimos poco. Para expresar más, conviene pensar más”. Esta es una de las principales claves, para impactar en tu audiencia y convertirte en un gran orador.

Además, coincide plenamente con un aprendizaje, que obtuve de la recomendación que me dio Jorge Eduardo Benavides, mi profesor de relato corto: “Elimina de tu relato, todo aquello que no sea de utilidad para el lector, que no aporte valor”. 

Podría determinarse, entre otros, 3 errores que acompañan a estas afirmaciones:

  1. Muchas veces, añadimos más contenido a nuestra comunicación, porque en verdad no tenemos claro qué queremos decir, básicamente porque antes de tener que expresarnos, no hemos dedicado el tiempo adecuado a pensar en nuestro mensaje, como nos recordaba Balzac. Con ello, podemos lograr que el oyente se pierda y no se quede lo importante de nuestra comunicación.
  2. En otras ocasiones, porque buscamos embellecer nuestra historia de algún modo, pero sin un claro objetivo, de qué están aportando esos adornos a lo que queremos transmitir. Nuevamente, aquí el público puede perderse en los detalles y no prestar atención al mensaje principal.
  3. Y para colmo, en ocasiones, más frecuentes de las deseables, utilizamos tópicos como cimientos de nuestro mensaje, por lo que facilitamos que nuestra audiencia desconecte, con la frase consciente o inconsciente de “¡ah!, si, lo de siempre…”

Conferencia Impartar Doble - Fernando Alvarez - Una buena oratoria consiste mas en eliminar palabras que en anadir y esto requiere pensar mucho y bienComo puedes ver en mi biografía, mi origen es informático, y es curioso, porque la frase que en una ocasión dijo Abraham Lincoln, se aplica en análisis y programación de aplicaciones, igual que es útil cuando estamos creando una conferencia, Lincoln dijo hace más de 200 años, que si necesitaba 8 horas para cortar un árbol, estaría 7 afilando el hacha, y 1 cortándolo. En el desarrollo de aplicaciones, aunque en otras proporciones, también se invierte un buen número de horas en el análisis, y cuantas más horas se hayan invertido eficientemente en él, más fácil y mejor resultará la programación del mismo. Bien, pues en oratoria sucede exactamente lo mismo, si deseas crear una ponencia impactante, dedícale todo el tiempo que sea necesario a crearla, cada palabra, cada gesto, cada elemento que utilices, tiene que tener una misión, un para qué está ahí, el orden en el que lo muestras al público, el tono, etc. todo ha de estar orquestado para cumplir un único objetivo, hacer llegar el mensaje de la forma más eficaz.

Crear una buena conferencia requiere tiempo, y si es posible que tengas que repetir esa misma ponencia más veces, intenta grabarte, observa como reaccionaba la audiencia a cada aportación tuya, y haz los reajustes que sean precisos, para llevar tu intervención al máximo nivel de excelencia.

Pocos nacen sabiendo, aprendemos constantemente, entrenamos constantemente, y aprendemos de nuestros errores y de los demás.

Recuerda siempre la formula mágica: 
MENOS ES MÁS

No se trata de rellenar tiempo o papel, sino de impactar, de generar una experiencia única, que tu público no olvide con facilidad.

Como dato, para que tengas una referencia, una conferencia de 20-30 minutos sobre un tema que dominio, suelo tardar varias horas en prepararla, y además, suelo estar pensando en ella durante varios días. Y aquí no cuento la preparación de la presentación, que en el 95% de los casos no utilizo. Solo el título y el contenido.

Si solo quieres hablar en público, no necesitas tener en cuenta nada de esto, con que el micrófono funcione ya es suficiente. Pero si quieres dejar huella, impactar a tu audiencia, entonces no puedes dejar de afilar el hacha, hasta que esté absolutamente preparada para cortar el árbol.

¿Haces conferencias? ¿cuánto sueles dedicar de tiempo a prepararlas? Me encantaría conocer tus reflexiones al respecto, más abajo en los comentarios. Y si te ha gustado este contenido, te invito a que lo compartas en tus redes sociales, y así ayudamos a que otras personas mejoren su oratoria, juntos sumamos mucho más.