En un tiempo en el que la mediocridad se exhibe en los medios de comunicación, y además es tristemente aplaudido el insulto y menosprecio del prójimo como modelo de éxito, me ha sorprendido gratamente la iniciativa que está llevando a cabo la Fundación Universidad Empresa

Siempre he creído que el refuerzo positivo tiene más beneficios que el castigo, y los últimos estudios realizados en el entorno educativo así lo demuestran, y además creo que es una labor de todos, no únicamente de las instituciones educativas del país. Cada día tenemos decenas o incluso cientos de situaciones en las que podemos prestar guía a una persona, sea ésta nuestra pareja, nuestro hijo, colega de trabajo, etc. y el hábito nos lleva a reprender en la mayor parte de las ocasiones el error, y pocas veces dar la indicación en positivo. Por supuesto que siempre se puede decir «esto no se hace así», pero es importante tomar conciencia de la gran diferencia que conlleva dar la instrucción en positivo «esto se realiza mejor así», «haciéndolo de esta forma obtienes mejor resultado», y así un sinfín de modos de invitar a la reflexión y a tomar otro camino más optimo.

Además, el ser humano aprende por imitación principalmente, desde que es pequeño, y no se pierde esta habilidad con el paso del tiempo, por lo que es importante proporcionar modelos de excelencia en los que fijarse, modelos a los que imitar, para obtener buenos resultados como estos han obtenido.

Con el apoyo de las empresas:  Airbus Group, BBVA, Iberia, Canal de Isabel II, Faurecia, Glaxo, Técnicas Reunidas, Telefónica I+D, Medtronic, Enagas , Janssen y Acciona, la Fundación Universidad Empresa está llevando a cabo el proyecto MoversByFUE que justo persigue el refuerzo positivo ante un buen trabajo y esfuerzo.

Esta iniciativa premia a chicos y chicas, que destacan tanto por su excelente desempeño tanto en lo académico (la parte teórica necesaria) como en lo práctico (llevarlo al mundo de la empresa, igualmente imprescindible), y acorde con los elementos que se valoran y reconocen, así es igualmente el premio, aportarles la experiencia y conocimiento que proporcionan asistir a sesiones magistrales de expertos, en el marco de la Universidad Central de Florida. Además, se mezcla la parte formativa (visita a la NASA) con la lúdica (visita a Universal Studios y a un partido de la NBA), facilitando así que la experiencia cale más hondo en ellos, y reduciendo la distancia entre el esfuerzo, el trabajo y el placer. Ya que el desempeño profesional y la plenitud personal máximo se alcanza precisamente cuando trabajo, pasión y disfrute van en la misma dirección.

¿Te imaginas el impacto que este evento único va a tener en sus vidas? ¿La amplitud de visión que van a ganar al haber vivido a esta edad tal experiencia?

¿Te imaginas que pudieran hacerlo no solo los que destacan por sus resultados, sino que además pudieran algún día tener acceso también aquellas personas que aun esforzándose no consiguen tan buen desempeño? ¿Hasta donde podrían llegar?

Además, con la facilidad que las redes sociales proporcionan para compartir como puede verse aquí, no solo la experiencia y el conocimiento pueden compartirse, sino también el deseo de esforzarse para ser recompensado, no olvidemos que aprendemos por imitación.

Y este tipo de proyectos no solo funcionan cuando viajas al extranjero, también pueden funcionar cerca de casa, combinando una recompensa lúdica con algo más académico, por ejemplo, llevarles a un partido de fútbol y a un museo, al cine y a un evento TED, hay muchas formas de poder llevarlo hasta nuestro entorno, y utilizarlo para premiar la excelencia y el esfuerzo, porque el no reconocerlo, bien podría entenderse como un castigo.

¿Te animas a ser un dinamizador de este tipo de iniciativas? Juntos podemos lograr un mundo mucho mejor.