Preciso, conciso, acertado al máximo, el poeta italiano Arturo Graf cuando dijo: “si no tienes libertad interior, ¿qué otra libertad esperas poder tener?” Y además totalmente aplicable, de forma directa al liderazgo, si no tienes un liderazgo interior, ¿qué otro tipo de liderazgo esperas poder tener?

Ya hablamos de la importancia, de no agarrarse al control, de ceder cierto nivel de control (o todo incluso), y con el liderazgo y la influencia hacia otros, sucede lo mismo, muchas veces tenemos la pretensión, el afán de liderar a un equipo o influir sobre él, cuando no tenemos ningún tipo de autocontrol en primer lugar. Antes de poder liderar a otros, debemos ser capaces de liderarnos a nosotros mismos, de saber gestionar nuestras voluntades, influir sobre nuestro propio comportamiento en definitiva.

Pero claro, esto estoy seguro que te suena incluso más difícil aún, ¿no? De hecho lo es. Ser capaces de liderarnos e influirnos, hasta el punto, que tengamos un alto nivel de control sobre nuestros actos, es realmente complejo, ya que nosotros mismos, nos conocemos demasiado bien, y también nos sabemos escapar de ese “juego”. Ahora bien, también somos el mejor entrenador que tenemos, para poder aprender a liderar a otras personas, además el auto liderarse, es mucho más importante que liderar a otras personas, entre otras cosas porque nosotros, inevitablemente siempre nos auto acompañaremos en nuestra vida.

Por lo que te invito a que antes de aprender, cómo ser el líder de otros:

Conviértete en el líder que a ti mismo te gustaría seguir. 

Antes de esperar, poder ejercer influencia sobre otras personas:

Influye sobre tus propios comportamientos.

Para ello, lo mejor es comenzar por pequeños objetivos. ¿Qué hay que te gustaría hacer y que por el motivo que fuera te cuesta? ¿Tal vez sea levantarte más temprano? ¿Tal vez aumentar tu concentración, cuando estás con una tarea? ¿O tal vez quitarte eso de encima, que llevas tiempo posponiendo? Comienza por comprometerte a hacer esa tarea, en esta próxima semana, o a repetir ese hábito durante cada día de la siguiente semana. También es importante, que comiences hoy mismo, porque posponer algo que deseas, que necesitas y que sabes que te aportará un beneficio en el corto, medio o largo plazo, sería un claro síntoma de falta de auto liderazgo, y además no sería muy inteligente ¿no crees?

De cara a influirte positivamente a realizar esta acción, piensa siempre, en el beneficio que te reportará una vez realizada, ¿cómo te sentirás cuando lo hayas realizado? ¿qué nuevas oportunidades se abrirán para ti en tu vida?

Después, cuando hayas logrado realizar este avance, ve a por uno mayor, a por algo que requiera mayor disciplina, mayor esfuerzo, que te cueste más en definitiva, y poco a poco, ve aumentando el grado de empeño, que vas poniendo en auto liderarte y en ejercer una influencia positiva para ti mismo.

Recuerda: ¿de qué te sirve liderar el trabajo, el futuro de otras personas, si no eres capaz de liderar tu propio futuro?

¿Consideras que el auto liderazgo, tiene que ir antes que el liderazgo a otros? ¿no necesariamente? ¿cómo haces tú para liderarte? Me encantaría que compartieras tus reflexiones más abajo, en los comentarios, juntos podemos aprender mucho más. Y si te ha aportado valor y estás de acuerdo con este contenido, compártelo en tus redes sociales, juntos podemos hacer que muchas más personas, ejerzan un buen liderazgo interior, antes de intentar liderar a otros.