Hay historias que se olvidan, historias que deberían recordarse por siempre, historias que son ejemplo de un futuro utópico que podemos hacer real.

En la Navidad de 1914, en medio de la Gran Guerra se vivió una situación de «ciencia ficción». Los soldados alemanes, británicos y franceses salieron de sus trincheras y se juntaron para compartir comida y jugar un partido de fútbol entre todos.

Estos son los recuerdos del pasado de la humanidad que no deberían olvidarse, ya que nos empujan a sentir y saber que somos capaces de juntar nuestras fuerzas, nuestra energía y lograr de este un lugar mucho mejor donde vivir.

La importancia de darnos cuenta, que cuando competimos, cuando luchamos, en el otro lado de la contienda quien esta es alguien como nosotros, igual a nosotros. Qué el amor en otro país, en otro idioma no es distinto de nuestro amor.

Aprendamos de esas grandes y anónimas personas que la historia ha hecho lo posible por olvidar, mientras en todos los medios nos recuerdan constantemente escenas bélicas y sangrientas que muestran la parte más horrenda del ser humano.

Vivimos en un estercolero emocional en gran parte al olvidar estos hechos reales ocurridos, cambiemos por favor, cambiemos nuestras conversaciones, cambiemos las películas que decidimos consumir, las noticias que decidimos consumir, los libros que compramos, y finalmente quien produce el contenido asesino de la felicidad emocional, si quiere vender y sobrevivir no tendrá más opción que cambiar.

Construyamos y vivamos en un jardín emocional que nos permita oler, ver y sentir la grandeza del ser humano.

¿Qué vas a hacer para comenzar a construir tu propio jardín emocional desde ahora?

Quiero compartir un sueño, el de crear un espacio (da igual el medio) en el que periódicamente se cuenten historias como esta, historias reales que muestren la grandeza humana y sirvan de ejemplo, de modelo y de guía para que otros podamos descubrir nuestro potencial y lo pongamos en funcionamiento.

¿Conoces historias así? te estaré muy agradecido si las compartes.

En este vídeoclip titulado Pipes of Peace, Paul McCartney nos muestra un fragmento de la película y cómo en realidad, no hay tanta diferencia entre un bando y otro.

Enlace del vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=404dXRAAYNM

Feliz Navidad
Imagen: keyseeker