Según reza la portada del fantástico último libro de Tal Ben-Shahar (profesor de psicología positiva en la universidad de Harvard), no podremos ser felices hasta que nos despojemos de esa necesidad de perfeccionismo que hemos aprendido desde pequeños y que en ocasiones la llevamos hasta el punto de causarnos verdadero sufrimiento.

Tras la lectura de este libro puedo asegurar que es altamente recomendable su compra y consecuente lectura, y no solo eso, sino que recomiendo tener cerca un cuaderno y tomar las notas que consideremos oportunas. Sea cual sea nuestra ocupación, estoy seguro que su lectura nos aportará mayor bienestar, y tendremos muchos momentos de darnos cuenta de en qué procesos mentales estamos atrapados que no nos dejan alcanzar todo nuestro potencial.

Además, el libro se hace muy ameno a través de los ejemplos personales del autor, lo que nos permite acercarnos también a momentos de esos de «¡anda, eso me pasa también a mi!» que hace que casi en ocasiones parezca un libro interactivo.

A continuación pongo alguna de las grandes frases que he extraído del libro:

  • O aprendemos a fallar o fallamos al aprender.
  • La psicología positiva estudia las condiciones que favorecen el florecimiento de las personas, organizaciones y comunidades.
  • El perfeccionsimo puede llevar a rechazar el éxito.
  • La oposición a las emociones negativas suelen provocar una intensificación de las emociones que se están intentando  suprimir, y en último término, un aumento del dolor.
  • El perfeccionista está condicionado por su miedo.
  • Desviarse del camino no siempre es negativo, y puede ofrecer opciones y lecciones que de otra forma no se habrían presentado.
  • «Para el perfeccionista sólo existen los extremos del continuo: es incapaz de reconocer que en medio hay algo» por Asher Pacht.

Recuerda, el perfeccionista es todo o nada, la persona feliz tiende a ser flexible y adaptarse mejor a las situaciones. Desde ahí obtiene mejores beneficios y bienestar.