En las escuelas de negocio, en los libros y en los medios de comunicación hablamos de la globalidad, hoy el mundo, los continentes, las empresas, las culturas, etc. están más unidas y fusionadas que nunca antes, aun a pesar de las diferencias que aun puedan existir.

Y sin embargo en mi opinión, el problema radica en que la población, no es tan global. Hay muchos casos aún de personas que no han viajado ni siquiera 1.000 km de donde nacieron y vivido hasta hoy, e incluso aún contando con Máster en una reconocida escuela de negocios.

En la era prehistórica era vital para la supervivencia de la persona y de su tribu el realizar un reconocimiento del territorio y así poder cuidarse de los peligros y aprovechar las oportunidades, y para ésto no es suficiente que te lo cuenten, tienes que explorarlo por ti mismo (te recomiendo leer este cuento), ya que la verdadera sabiduría viene de la experiencia, no del aprendizaje, que aunque necesario es insuficiente.

Hoy nuestro territorio es cada centímetro del planeta, y por lo tanto es recomendable igualmente el recorrerlo, para comprenderlo, para ver los peligros, detectar las oportunidades, en una palabra, sentirnos en este planeta como en casa, y así poder ver la pequeñez de nuestra casa con respecto al total, y por otra vivir la grandeza de nuestro hogar que es mucho más grande que esas cuatro paredes de ladrillo y cemento.

Abramos las ventanas de nuestra mente a la pluralidad cultural, idiomática y de vida del mundo, nos enriqueceremos como personas de un modo que jamás podríamos imaginar, y además nos aportará más felicidad de la que podremos devolver.

Recordemos que la verdadera escuela se experimenta al ver, oír y sentir la vida, y la vida llega mucho más allá de nosotros y nuestro entorno cercano.

¡Viaja! ¡Será la mejor inversión que puedes hacer en ti mismo!

SergioStalmanEste contenido ha sido inspirado por el libro «Absoluta simplicidad» de Sergio Stalman

 

 

 

 

 

 

Imagen: Travel the world monument concept Fuente: Shutterstock