Si quieres que tus clientes te respeten, también has de preguntarte ¿respetas tú a tus colaboradores (compañeros, proveedores, etc.)? Porque tú también eres cliente, y quieras o no, las personas de tu entorno se comportan contigo tal y como tú te comportas con ellas.

Aquí pongo algunos consejos para preguntarnos lo bien que lo estamos haciendo respecto al trato con nuestros colaboradores:

  • ¿Respetas el tiempo de los demás? Tanto por las horas del día en que los interrumpes, como por la frecuencia, así como por la famosa frase de «¿tienes un minuto?», pocas cosas conllevan un minuto.
  • Si te reúnes con alguien, es para tratar un tema, no para al mismo tiempo hablar por teléfono y leer los nuevos correos. Su tiempo es tan valioso como el tuyo.
  • Si el experto en la materia es el otro, dile cual es tu problema, no que solución quieres. Si colaboras con él, es porque confías en él, si no es así tal vez tengas que pensar en colaborar con otra persona.
  • Se consecuente y responsable de tus decisiones, no puedes cambiarlas constantemente ya que ellos se perderán.
  • Si te gusta cobrar por tu trabajo, y te gusta cobrar a tiempo. A ellos también les gusta. Obra en consecuencia.
  • Se amable con tus colaboradores, así como quieres que ellos sean amables contigo. Ellos también se lo merecen.
  • Una buena relación comienza y termina con un buen respeto mutuo.
  • Si algo esta mal, hazlo saber. Y si algo esta bien hecho, es imprescindible que también lo hagas saber, mucho más que en caso contrario. El refuerzo positivo tiene mayor efecto motivador que el negativo.
  • Si tú no estás dispuesto a hacer un esfuerzo extra, no se lo pidas a ellos.

Tres amigos jovenes