¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo que sorprendiera a un cliente, a una persona querida o a ti mismo?

En muchos casos perdemos la capacidad de sorprender o sorprendernos porque vamos tan acelerados en el día a día, tan metidos en la rutina que no tomamos conciencia de la importancia que las sorpresas tienen en nuestra vida.

Gracias a nuestro afán de sorprender a alguien, desarrollamos mayor atención sobre quién es esa persona y cuáles son sus intereses o gustos. Salimos de nuestra zona de confort en la que hacemos y pensamos siempre en los mismo, nos obligamos a ir un poco más allá cada vez y esto nos permite desarrollar más habilidades de las que imaginamos.

¿Te imaginas el efecto que causarías en una persona si siempre la estuvieras sorprendiendo?

Y ¿Cuál seria el efecto en ti si te sorprendieras a ti mismo? ¡Esto si que son palabras mayores!

Te invito a que pienses en 5 personas de tu elección para sorprenderlas durante las siguientes 5 semanas, con algo que esté a tu alcance y sin embargo no esperen.

Y también te propongo que hagas una lista de 10 cosas que te sorprenderían si alguien te las hiciera o regalara.

Y ¿Por qué no eres tú esa persona que te las regale y te sorprendas a ti mismo?